Cancagua aparece en el libro Travesía Circular como un caso de economía circular vinculada al bienestar en Frutillar, Región de Los Lagos. La publicación recoge decisiones concretas: recuperar el terreno sin herbicidas, cuidar las vertientes, utilizar purificación biológica del agua, reutilizar equipamiento y trabajar con personas y proveedores de la zona.
Nos alegra que esta historia forme parte de una conversación regional. No porque describa un camino terminado, sino porque permite mirar lo que sostiene una pausa frente al lago Llanquihue: el trabajo cotidiano de cuidar el lugar que nos recibe.
Qué cuenta Travesía Circular sobre Cancagua
El libro dedica a Cancagua el capítulo “Del bosque recuperado a un ecosistema de bienestar”, en las páginas 47 a 51. Sus autores, Andreé Henríquez y Franco Salazar, reúnen el testimonio de Mario Hermosilla y antecedentes del proyecto para explicar cómo se fue construyendo una relación entre agua, energía, comunidad y descanso.
La publicación forma parte del proyecto Travesía Circular, ejecutado por Circular Agencia de Sostenibilidad SpA y apoyado por el Comité de Desarrollo Productivo Regional de Los Lagos y Corfo Los Lagos. La serie documental de País Circular también incluye un capítulo sobre Cancagua.
Es una nota sobre una experiencia empresarial y territorial. No es un premio ambiental ni una certificación: su valor está en compartir decisiones, dificultades y aprendizajes que otras personas pueden conocer y discutir.
Un comienzo que cambió la forma de construir
Mario Hermosilla y Luciana Misi llegaron al sur con la intención de vivir y emprender de otra manera. Él traía experiencia en hotelería; ella, en arquitectura. El terreno que encontraron cerca de Frutillar estaba cubierto de quila y necesitaba tiempo antes de revelar sus posibilidades.
Según relata el libro, la recuperación se hizo de manera gradual, con trabajo manual, poca maquinaria y sin herbicidas. Se protegieron árboles antiguos y la capa vegetal. Al abrir espacio aparecieron vertientes que cambiaron las preguntas del proyecto: cómo recibir personas sin pasar por encima del funcionamiento del lugar.
Cancagua abrió en enero de 2021, durante la pandemia. El capítulo no oculta los problemas de permisos, suministros e inversión. También cuenta una decisión que atravesó esa etapa: avanzar por partes y postergar lo que todavía no podía hacerse con el cuidado necesario.
Ya compartimos una mirada más extensa sobre esos primeros pasos en nuestro artículo sobre turismo regenerativo y Travesía Circular. Aquí queremos detenernos en cómo esa historia se traduce en prácticas.
Cómo se expresa la economía circular en Cancagua
En el caso que documenta el libro, la circularidad no se limita a separar residuos. Se expresa en el diseño del espacio y en decisiones que buscan mantener el agua, los materiales y las relaciones locales dentro de un ciclo de cuidado.
Agua que circula y se trata biológicamente
Las biopiscinas combinan recirculación, purificación biológica y calentamiento mediante bombas de calor. La publicación describe un sistema sin cloro ni desinfectantes tradicionales, cuyo funcionamiento también depende de respetar los cupos y las condiciones de ingreso.
Por eso el cuidado del agua no ocurre solamente detrás de una instalación técnica. También forma parte de la experiencia de quienes la visitan. Puedes conocer sus características y condiciones vigentes en la página de biopiscinas de Cancagua.
Objetos que vuelven a utilizarse
El libro menciona el equipamiento reutilizable para visitantes y las pilwas que forman parte de la experiencia. También recoge circuitos de devolución de envases con algunos proveedores, para que puedan lavarse y utilizarse nuevamente.
Son decisiones distintas al reciclaje: primero se busca prolongar el uso de un objeto. Para otros materiales, el capítulo describe trabajo con gestores regionales. No significa que todos los residuos tengan el mismo destino ni que la operación deje de generarlos.
Valor que permanece en la región
Durante la construcción se privilegió el trabajo con personas de Frutillar y sus alrededores. La publicación también destaca la preferencia por productos locales en la cafetería y la relación con proveedores de la zona.
Esa red importa tanto como una tecnología. El turismo circular en Frutillar también se construye cuando el trabajo y las compras sostienen vínculos cercanos, más allá de una temporada de visitantes.
Bienestar que se encuentra con la comunidad
Además de las biopiscinas, el capítulo registra la incorporación de hot tubs, masajes, yoga, sonoterapia y actividades para equipos. Son distintas maneras de habitar el mismo entorno, no una promesa de resultados iguales para todas las personas.
La mirada sobre la comunidad aparece también en la importancia que Mario atribuye al apoyo de quienes viven en la región. Un proyecto local necesita relaciones que continúen cuando termina la temporada turística.
Hablar de sostenibilidad también es reconocer lo que falta medir
Un punto del libro merece especial atención: no atribuye a Cancagua porcentajes de ahorro de agua ni reducciones de emisiones sin una metodología pública que los respalde.
Esa distinción ayuda a conversar con claridad. Podemos explicar decisiones de diseño y prácticas documentadas. Eso no equivale a afirmar impacto cero, neutralidad de carbono o una cantidad específica de recursos ahorrados.
Para nosotros, compartir la nota es también mantener esa diferencia visible. La relación con el territorio se cuida con acciones, pero también con la forma de contarlas.
Preguntas frecuentes
¿Por qué Cancagua aparece en Travesía Circular?
Porque el libro documenta su experiencia de bienestar en Frutillar como un caso de economía circular: recuperación del terreno, purificación biológica del agua, reutilización de materiales y vínculos con proveedores y comunidad local.
¿La participación en Travesía Circular es una certificación ambiental?
No. Es la inclusión de un caso en una publicación y un proyecto de divulgación. No equivale a una certificación ambiental ni demuestra por sí sola ahorros de agua o emisiones.
¿Dónde se encuentra Cancagua?
Cancagua se encuentra en Frutillar, Región de Los Lagos, Chile, frente al lago Llanquihue. La ubicación indicada en el libro es Ruta V-155, km 2, Camino a Los Bajos.
¿Dónde se puede conocer el proyecto Travesía Circular?
País Circular reúne la serie documental y sus contenidos en su sitio oficial. El libro de 2026 dedica las páginas 47 a 51 al caso de Cancagua y detalla sus fuentes en las páginas 167 y 168.
Una pausa que empieza en el territorio
El agua y el bosque no son solamente el fondo de una visita. Son parte de las decisiones que la hacen posible.
Si quieres conocer Cancagua, puedes explorar las experiencias y sus horarios en Arma tu visita o revisar cómo llegar desde Frutillar y sus alrededores. La disponibilidad se consulta para la fecha que elijas.
Fuentes y créditos
- Henríquez, Andreé, y Salazar, Franco. Travesía Circular: 20 historias de empresas y emprendimientos circulares desde la Región de Los Lagos. Primera edición, 2026. Capítulo “Cancagua. Del bosque recuperado a un ecosistema de bienestar”, pp. 47–51; fuentes del caso, pp. 167–168.
- Proyecto y serie documental Travesía Circular, en País Circular.
- Información de contacto y ubicación de Cancagua.
Texto editorial de Cancagua elaborado a partir del libro. Las experiencias y testimonios reseñados corresponden a la información recogida por esa publicación; no constituyen una auditoría independiente de impacto ambiental.

